lunes, 10 de noviembre de 2008

Para el Amigo ausente

Hoy me acordè de tantas ausencias, del todo desgranado.
No quisiera perderte, Jorge, por eso voy a volver cada noche a la esquina, a esperarte en el puesto de diarios...asi lograrè volver a ver tus ojos azules perdiendose por Callao, a lo lejos...imagen con que rìo y lloro
Con una nietita serena, que la calle te regalò, sentada en tu falda mientras soñabas con que "Regalòn" -siempre desafortunado- gane en Palermo. Què poco te hemos vivido esperanzado Jorge!
Corrientes serà una noche eterna, la voy a recorrer caminando sobre tus huellas, voy a leer al Gabo en la Hernàndez, mientras el Polaco canta bajito en las penumbras de Zivals y terminarè en Güerrin, con un moscato entibiàndome la garganta, ayudandome a tragar, en silencio, las làgrimas.
Jorge, mandale saludos a todos: a Isolina, Tito, Manolo, Marìa, Desiderio y tambien, a Mamà. Deciles que no lloren, que al infierno lo vivimos acà.
Hoy, todas las partidas vuelven a doler.