martes, 18 de septiembre de 2012

Perdido el recuerdo...

Y ya no pude recordar. Cualquier imprudente vestigio de percepcion se habria acaso borrado...las suposiciones se agolpaban unas tras otra rebotando en mi frontal.  Desde cuando estaria yo alli? Intente incorporarme presionando mi espalda sobre el muro azulejado, volvi a caer...yo estaba hablando con alguien de voz cascada y añeja. Que no me vaya, si, eso dijo:no te vayas.Podia adivinar, a lo lejos, como la noche clara iba cayendo sobre los techos de paja y adobe. Estarian por reunirse en preliminares de la cena de cumpleaños de Isolina. Ah! Ahora que recuerdo...no le retiré los papeles que me encomendó, sería lo primero que haga, mañana a primera hora... La atmósfera era espesa a causa del calor y de la humedad, sentía el cansancio de siglos sobre mis hombros, pesaba la luz de su recuerdo, sus palabras al partir...con la decisión de no mirar atrás, pensé en cómo recuperarme y resistir para lograr salir de ahí. Me dejé caer sobre un costado, resintiendo aún mas mis costillas, hasta poder arrastrarme. Seguiría el hilo de sonidos que se colaba por una grieta del ventiluz. Ramiro sabría que algo me había pasado, tenía que llegar a casa temprano, Prometí jamás volver a ser impuntual con él (lo recuerdo y no puedo ahogar las lágrimas...otra vez la cena helada, otra vez pidiendole disculpas...)A tientas, dí con una madera áspera, sería el marco de alguna puerta? Si!, si! Lo era! El entusiasmo me ganó el alma y, sin hacer demasiado ruido, empecé a adivinar sus vetas, debía ponerme de pie y abrir el picaporte..estaría cerrada con llave?