miércoles, 16 de diciembre de 2015
Vida rota
Comienza la historia (comienza?) una noche de navidad. No logro recordar bien què hice de malo para que ella me eche a la calle. No fué èsa una Nochebuena tan distinta de otras anteriores:triste, sin sentido, què se festeja?
Salì a la calle sin ver, no podìa distinguir nada mas allà de mis làgrimas, de memoria caminè hasta la esquina y doblè, sin pensarlo entrè a un templo, de èsos modernos templos religiosos, aunque nadie oficiaba misa ni nada por el estilo. Me sentè entre los asientos vacios y recè...
El destino me tenìa preparado un rescate: mi entonces novio me habìa visto salir de casa y me siguiò y me sacò de ahì. Mala transacciòn: intercambio de soledad por violencia.
Nadie te enseña que no debes permanecer al lado de quien te violenta “ya vas a aprender a amarlo” me dijo Mamà, y lo aceptè como un designio de vida. El dolor de los dìas que no pasan jamàs, ese que no duele pero subyace en el alma...
Mamà habìa sido dura en mi infancia pero ante todo, habìa sido infeliz, siempre muy infeliz. Mañanas en las que me ponìa el guardapolvo para ir a la escuela y ella se quedaba en la cama, deprimida, y yo que le rogaba que me lleve (la educaciòn es el escape que menos duele y mas conviene).
Nunca entendì bien porque se llevaron a mis dos hermanos de casa, un dìa no los vì mas, al parecer habìa alguien peor que los militares de la època: mis tìas. Ni ellos ni yo supimos porquè nos separaron. Un año? Algo mas, quizàs...la memoria ha suprimido los dìas sin ellos y nuestro reencuentro, imagino que debe de haber sido lindo pero tambièn doloroso puesto que no entendìamos las razones ( si las hubo alguna vez).
La violencia, el maltrato, tienen la habilidad de hacer que los dìas parezcan todos iguales y normales, que asì es la vida, que asì son los dìas todos aunque las manos tersas que te toman la mano para cruzar la calle al otro dìa te apreten tan fuerte el cuello que casi no puedas respirar...asì son los dìas.
Aprendes a querer a tus victimarios y pasas de victimario en victimario creyendo que con eso cambias, pero no.
La vida no es aburrida y me sorprendiò una vez mas: Mamà habìa muerto, infarto masivo. Transcurrida la noche en ambulancia, mèdicos, polìcia...llorè. Ya no estarìa quien nos maltrataba, quien nos insultaba, huèrfana de golpes...llorè desconsolada. Las pastillas que anestesian los miedos me tuvieron en pie casi seis meses, los necesarios para que pueda ser soporte de mis hermanos menores...luego me refugiè en los brazos de un hombre que me amaba tanto como me maltrataba. Pasaron años, lo dejè. Volvìa diciendo que mi Madre se le habìa aparecido y le habìa pedido que nos casemos, llamaba a deshoras diciendo que se tirarìa debajo de un tren...los psicòpatas tienen la destreza para encontrar vìctimas huèrfanas de victimarios...
Creì que el lugar mas feliz del mundo serìa un instituto frenopàtico, allì no desentonarìa y mi vida parecerìa -al menos- normal.
Pasaron años..y si bien las mujeres evitamos cumplirlos..pero a mì me hacìa bien, el alivio de alejarme de los recuerdos nefastos de la violencia domèstica (a veces la gente no tiene idea de cuan domèstica es). No me enterè de que habìa crecido en un ambiente violento hasta tantos años despues...hoy, la felicidad pasa por cualquier cosa que ocurra, por mas simple que sea, porque ya no hay golpes, cintazos, insultos, desprecios, intentos de escapar...
El epìlogo esta conformado por esa masa informe y heterògenea de recuerdos, cariño, dolor, silencio, y dìas que restan por vivir.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Monstruos
"Qué seguro, cómodo y acogedor parecería el mundo si los monstruos y solo los monstruos perpretaran actos monstruosos. Contra los monstruos estamos bastante protegidos, y podemos descansar seguros de que estamos protegidos contra los actos perversos que los monstruos son capaces de realizar y que amenazan con perpretar. Tenemos psicólogos para vigilar a los psicópatas y sociópatas, tenemos sociólogos que nos indican dónde es más probable que se propaguen y congreguen, tenemos jueces para condenarlos al confinamiento y al aislamiento, y policías y psiquiatras para asegurarnos de que permanecen allí."
"Ceguera Moral"
Zygmunt Bauman - Leonidas Donskis
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