Te llorè en la mesa del Fenai,
con un vaso negro en la mano
Te recordé sonriendo en dos tiempos
Una herida màs...
Vuelvo al horfanato de la calle
ése que me abrigó en cada desencanto
ése que me secò las làgrimas
y me dijo "nunca màs"
Otra vez en camino, de pie a la fuerza,
la tristeza se desmaya en cada esquina
y sólo duele, de a ratos
la cicatriz del puñal
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