Y què si tu cielo no es mi cielo, yo vivo debajo de tus estrellas, amando en silencio.
Te sigo etérea, dos pasos detràs de tu sombra de poca alma.
Y qué si ya soy historia y me olvidàs, a mì no me importa, el ignorarme duele peor.
Aùn en el albor pristino me despido de tus sueños apenas te despertas
y què si en la noche vuelvo para verte dormir, para verte amar...
yo permanezco detràs del vidrio, ausente sòlo en tu verdad
1 comentario:
EL POSESO.
Se ha recubierto el sol de un crespón. Como él
Arrópate en las sombras, ¡oh luna de mi vida!;
Duerme o fuma a tu gusto, sé muda y sé sombría,
Y húndete toda entera en la sima del Tedio;
Te amo así. Si te place, no obstante, en este día,
Como un astro eclipsado que ascendiera en penumbra,
Lucirte en esos antros que arrasa la locura,
¡Está bien! ¡De tu vaina, surge, hermoso puñal!
¡Prende tus dos pupilas en la llama del gas!
¡Enciende los deseos en los rostros más rústicos!
Mórbido o petulante, todo en ti da placer;
Puedes ser lo que gustes, aurora o negra noche;
No existirá una fibra de mi turbado cuerpo
que no grite: ¡Oh querido Belcebú, yo te adoro!
Las flores del mal (Charles Baudelaire)
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