Me pregunto si las palabras, una vez emitidas, son como las burbujas que nacen con brillo, humedad e infinidad de colores y que luego explotan y mueren.
Me pregunto si una vez dichas sólo reverberan en el èter, en distintas capas de espacio temporal, por diversos lugares, pero sin desaparecer, simplemente no son escuchadas.
Y si fueran escritas? Tengo la sensaciòn de que cuando apenas fresca la tinta, apenas sueltas las yemas de los dedos que la escriben poseen el fulgor del nacimiento, azuladas, como las estrellas mas calientes...pero si las leemos transcurrido cierto tiempo permanecen asì o se marchitan?quizà, pensè, tambièn se van tornando amarillas, quizà no se pongan amarillentas las pàginas de los viejos libros sino sus palabras!
Envejeceràn màs ràpidamente los deìcticos que los subjetivemas? "debiera entonces moderar su uso"...musitè.
Observè tambièn que en el mercado de palabras (cual referìa el supremo Eliseo Veròn) algunas de èstas eran socialmente seleccionadas -por grupo de hàbitat, etàreo, esfera social,etc.- se utilizaban hasta el hartazgo como si fueran una prenda de moda, eran dichas y leìdas fractalmente y luego eran descartadas.
"Ah, el enunciado pierde modernidad" dije a nadie en el cuarto.
Incluso serìa necesario atravesar aquellos espacios temporales para volver a su significado original y abstenernos, a la vez, de resignificarlo contemporàneamente. Ok. Entonces, el enunciado cambia? o lo hace la enunciaciòn...? Sì, es èsta ùltima quien lo hace. Significamos y resignificamos, tejiendo y destejiendo y volviendo a tejer los signos en nuestra mente y permaneciendo a veces intacto el significante.
Vuelvo: cuàl es la necesidad de valorar, utilizar intensivamente y descartar a las palabras? Estamos inexorablemente unidos por un significante y atrapados en nuestra enunciaciòn y resignificaciòn.
Me levantè de la silla, volvì apurada a la cocina a buscar el celular, seguro estarìa ahì, en algùn cajòn o dentro del horno donde habitual e inconcientemente lo guardo cuando recibo un mensaje de èl...lo encontrè, encendì la pantalla y lo leì.
miércoles, 28 de diciembre de 2016
martes, 29 de noviembre de 2016
Voy
Hoy voy a abrir los ojos sin miedo
Hoy voy a despertar sin pensar
Hoy voy a dar mi alma
Hoy voy a amar sin los pies en la tierra
Hoy no voy a esperar nada
Porque ya ví, ya desperté, ya dí mi alma, ya amé y ya esperé demasiado.
Hoy vivo.
Hoy voy a despertar sin pensar
Hoy voy a dar mi alma
Hoy voy a amar sin los pies en la tierra
Hoy no voy a esperar nada
Porque ya ví, ya desperté, ya dí mi alma, ya amé y ya esperé demasiado.
Hoy vivo.
viernes, 28 de octubre de 2016
Gloria
El veneno mata. No puedo decir que no fuì advertida, un breve trago dulzòn empujò el final.
Levantè la vista, mirè de lado a lado cada pared, cada recuerdo, cada lugar....bebì de a sorbos pequeños, casi sin respirar para no atormentarme con el aroma a silencios...y nacì a la obscuridad.
Me dolieron en ese instante todos los abandonos, todas las despedidas, las no despedidas tambièn, me dolieron aùn màs.
Hoy soy gloria.
Levantè la vista, mirè de lado a lado cada pared, cada recuerdo, cada lugar....bebì de a sorbos pequeños, casi sin respirar para no atormentarme con el aroma a silencios...y nacì a la obscuridad.
Me dolieron en ese instante todos los abandonos, todas las despedidas, las no despedidas tambièn, me dolieron aùn màs.
Hoy soy gloria.
El Libro Azul
Pasaron tres años. Porquè no habìa escrito nada en èl?
Esa Navidad fue la ùltima en la que estuvimos todos reunidos cenando juntos. Casi no hablamos.
Me acerquè a la biblioteca, tomè el pequeño libro de tapas azules, pasè mis yemas sobre sus letras doradas, un dorado distinto a todos, que cambiaba segùn el color del tiempo...
"Tomà, este librito es para que escribas en èl todo lo que quieras, es un libro de deseos" lo mirè con los ojos hùmedos y lo abracè.
Acaso habìa logrado todo lo que deseaba? Porquè no habìa escrito nada en èl?
(to be continued)
Esa Navidad fue la ùltima en la que estuvimos todos reunidos cenando juntos. Casi no hablamos.
Me acerquè a la biblioteca, tomè el pequeño libro de tapas azules, pasè mis yemas sobre sus letras doradas, un dorado distinto a todos, que cambiaba segùn el color del tiempo...
"Tomà, este librito es para que escribas en èl todo lo que quieras, es un libro de deseos" lo mirè con los ojos hùmedos y lo abracè.
Acaso habìa logrado todo lo que deseaba? Porquè no habìa escrito nada en èl?
(to be continued)
viernes, 19 de agosto de 2016
lunes, 8 de agosto de 2016
La Mercantilizaciòn de las Relaciones Humanas
"La caracterìstica distintiva del mercantilismo moderno es la expropiaciòn de diversos aspectos de la vida para convertirlos en relaciones comerciales. La tierra, el trabajo humano, las actividades productivas y las sociales que en otros tiempos se producìan en el seno familiar han ido entrando en el mercado y se han convertido en mercancìas"..."La era del acceso se define, principalmente, por la mercantilizaciòn creciente de cualquier experiencia humana. En la era del capitalismo de la propiedad, lo mas importante era la venta de los bienes y los servicios. En la economìa del ciberespacio, la mercantilizaciòn de los bienes y servicios resulta algo secundario con respecto a la mercantilizaciòn de las relaciones humanas..."
"La Era del Acceso - La Revoluciòn de la Nueva Economìa" - Jeremy Rifkin
Comunidad - definiciòn?
"La esencia de comunidad habìa desaparecido en autopistas y galerìas y centros comerciales,o habìa emigrado hacia el mundo on line de las redes sociales...sabìa que los pobladores se desplazarìan kilòmetros en busca de un sentimiento de pertenencia y comunidad"..."pero,què define a la comunidad?"
Martin Lindstrom - "Small Data"
miércoles, 20 de julio de 2016
"Mi amigo Mutis" - Gabriel Garcìa Márquez
Àlvaro Mutis y yo habíamos hecho el pacto de no hablar en público el uno del otro, ni bien ni mal, como una vacuna contra la viruela de los elogios mutuos. Sin embargo, hace diez años justos y en este mismo sitio, èl violó aquel pacto de salubridad social sólo porque no le gustó el peluquero que le recomendé. He esperado desde entonces el plato amargo de la venganza, y creo que no habrá otra más propicia que ésta. Àlvaro contó entonces cómo nos había presentado Gonzalo Mallarino en la Cartagena idílica de 1949. ese encuentro parecía ser en verdad el primero, hasta una tarde de hace tres o cuatro años, cuando le oì decir algo casual sobre Félix Mendelssohn. Fue una revelación que me transportó de golpe a mis años de universitario en la desierta salita de música de la Biblioteca Nacional de Bogotá, donde nos refugiábamos los que no tenìamos los cinco centavos para estudiar en el café..."
lunes, 18 de julio de 2016
NW
Como cuando velan a un muerto sin cadáver...asi tuve que despedirte yo. Con el peso de no haberte podido decirte tantas cosas, aunque la mas importante era “gracias", gracias por todo y tambien gracias por tu último gesto de amor. Gesto que descubrí transcurridos los meses y cuando casi ya había logrado obviarte (puedo obviarte, no olvidarte)
No sè porqué lo hiciste, si lo hiciste por cariño, por amor o para asegurarte de que tu recuerdo vuelva a mi estando lejos; pero cuando pensè que ya no existìas...lo descubrì. "No", dije, "No,no..." repetì. Còmo apareciò eso ahí, ¿porquè?, "el ùnico que pudo haber hecho esto es....." vos! Fueron tres "largos" dìas (24 horas elevadas a la enèsima potencia) de repetirme: "No, no,no, no, debe parecerme a mì, habrè visto mal" y luego otros tantos dìas preguntandome porquè porquè porquè porqué. Si lo hiciste porque me querìas, entonces hay un mayor porquè: PORQUÈ?
El tener que callar ese gesto tuyo,para no verme desestabilizada en mi orgullo...te saliò bien. Ya no logro no pensarte.
A diario me pregunto si te amé, si me amaste, si te fuiste, si te deje ir.-
Sòlo necesito verte. No importa còmo, no importa con quien estes, necesito verte para recuperar el aire, verte para dejarte -otra vez- ir.
martes, 12 de julio de 2016
Nueva cuenta en Twitter
ACTUALIZO INFO: Ya pude recuperar mi cuenta original de twitter: @van_saskia y - agregue la cuenta muletto: @vane_amgelbe :) Gracias!
lunes, 27 de junio de 2016
Alba
Pareciera como que en los días de lluvia la luz nebulosa da un color nàcar a las cicatrices, las hace notarse mas. Y la ventana se transforma en un atril de grises sin brillos...matices hùmedos como làgrimas en el alma. Nada nos hace mas fuertes que ver nuestras propias cicatrices. No va a morir mi vuelo porque no se vislumbre aún el alba. Serà el tiempo de aguzar la mirada en bùsqueda de aquel recuerdo vìvido que nos transmita serenidad y templanza.-
lunes, 2 de mayo de 2016
El Regreso -Parte l-
El regreso
Asì de inadvertido fue el regreso a casa de Lautaro Encina. De hecho, nadie en la estaciòn aguardaba por èl. Sòlo los perros guachos acompañaban su paso, sin ganas ni apego.
Lo terrenal no era nada comparado con las casuchas a lo lejos. Pronto sentirìa frìo. Se detuvo a arroparse con una manta roìda y, de paso, a recuperar el aliento.
Los ojos marmòreos extendieron su visiòn escasa, corriendo el velo de grafito que reposaba sobre el pueblo y asì los colores regresaron vìvidos a las retinas.
El agua mansa de las acacias hubiera servido para refrescar su frente, como cuando niño, pero en pleno agosto sòlo incrementaba el deseo de llegar pronto a destino.
"Seremos uno" Ni la mas tiernas margaritas ni la mas cara alianza hubieran podido suplir tal promesa de amor. "Ella sonriò junto a la ventana y supe que su corazòn era el mìo" musitò estrujando su gorra con ambas manos.
"¿Lautaro?" Amado Serra apurò el encuentro a puro tropiezo: "Esperate, nos conocemos".
Volviò sobre sus huellas marcadas en el barro y se encontraron, despues de años, las miradas.
Todo el cariño y la ternura se agolparon en su corazòn, lo presionaban fuerte como aquèl gorriòn entre las manos aùn niñas de su hermana Josefina, queriendo retomar vuelo
"Amado!..." sin parpadear se lanzò a los brazos expectantes, làgrimas escaparon de manera involuntaria y, gracias a la fuerza de gravedad, fueron a parar a los mìnimos espejos de agua, de barro.
Una impactante sucesiòn de imàgenes, daguerrotipos de su infancia, volvieron a su mente para recordarle quièn era (Amado o èl).
!Què dicha Lautaro, volver a verte! Ha pasado tanto tiempo que te reconocì por pura casualidad. "¿Què se te ha dado por volver al pueblo? La Luisa te hacìa finado, pero yo te esperè siempre, amigo..." dijo sonriendo.
Asì de inadvertido fue el regreso a casa de Lautaro Encina. De hecho, nadie en la estaciòn aguardaba por èl. Sòlo los perros guachos acompañaban su paso, sin ganas ni apego.
Lo terrenal no era nada comparado con las casuchas a lo lejos. Pronto sentirìa frìo. Se detuvo a arroparse con una manta roìda y, de paso, a recuperar el aliento.
Los ojos marmòreos extendieron su visiòn escasa, corriendo el velo de grafito que reposaba sobre el pueblo y asì los colores regresaron vìvidos a las retinas.
El agua mansa de las acacias hubiera servido para refrescar su frente, como cuando niño, pero en pleno agosto sòlo incrementaba el deseo de llegar pronto a destino.
"Seremos uno" Ni la mas tiernas margaritas ni la mas cara alianza hubieran podido suplir tal promesa de amor. "Ella sonriò junto a la ventana y supe que su corazòn era el mìo" musitò estrujando su gorra con ambas manos.
"¿Lautaro?" Amado Serra apurò el encuentro a puro tropiezo: "Esperate, nos conocemos".
Volviò sobre sus huellas marcadas en el barro y se encontraron, despues de años, las miradas.
Todo el cariño y la ternura se agolparon en su corazòn, lo presionaban fuerte como aquèl gorriòn entre las manos aùn niñas de su hermana Josefina, queriendo retomar vuelo
"Amado!..." sin parpadear se lanzò a los brazos expectantes, làgrimas escaparon de manera involuntaria y, gracias a la fuerza de gravedad, fueron a parar a los mìnimos espejos de agua, de barro.
Una impactante sucesiòn de imàgenes, daguerrotipos de su infancia, volvieron a su mente para recordarle quièn era (Amado o èl).
!Què dicha Lautaro, volver a verte! Ha pasado tanto tiempo que te reconocì por pura casualidad. "¿Què se te ha dado por volver al pueblo? La Luisa te hacìa finado, pero yo te esperè siempre, amigo..." dijo sonriendo.
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