lunes, 27 de junio de 2016

Alba

Pareciera como que en los días de lluvia la luz nebulosa da un color nàcar a las cicatrices, las hace notarse mas. Y la ventana se transforma en un atril de grises sin brillos...matices hùmedos como làgrimas en el alma. Nada nos hace mas fuertes que ver nuestras propias cicatrices. No va a morir mi vuelo porque no se vislumbre aún el alba. Serà el tiempo de aguzar la mirada en bùsqueda de aquel recuerdo vìvido que nos transmita serenidad y templanza.-

2 comentarios:

Anónimo dijo...

EN PAZ.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo (1870-1919)

Vanna dijo...

Muchas gracias! siempre es lindo leer a Nervo :)